«La Palabra de Dios se hizo hombre, para que podáis aprender de un hombre, como un hombre vuelve a Dios.»
Clemente de Alejandría
«La morada de la Palabra es el Hombre: y su verdad es amor. Benditos aquéllos que por estos medios han comprendido todo, y han conocido al Señor en Su verdad.»
El libro olvidado del Edén
«¿Dónde está el Reino de los Cielos? No podrá decirse: Helo aquí o allí, porque el reino de Dios está dentro de vosotros.»
S. Lucas, 17:21
«Las lámparas son diferentes pero la Luz es la misma; viene contigo, del Más Allá, y esta en tu corazón. Si te quedas mirando a la lámpara estás perdido, pues entonces surge la diversidad y la dualidad. Fija tu vista en la Luz y te sacará de la oscuridad.»
Jalal al-Din Rumi
«El nombre perfecto del Tao es tan sutil, penetrante, y tan profundo que apenas si es entendido…
Al regreso al origen se le llama paz: significa regreso al destino.
Al regreso al destino se le llama eternidad.
A aquél que conoce la eternidad se le llama iluminado…
En este estado supremo él puede alcanzar el Tao.
Aquél que alcanza el Tao jamás muere.
Aunque el cuerpo muere él nunca muere.»
Tao Te King
«Entonces la misericordiosa y desbordante Gracia del santo y eterno espíritu conferirá nueva vida al sincero buscador, de tal modo que le dotará de un nuevo ojo, un nuevo oído, un nuevo corazón y una nueva mente. El contemplará los signos manifiestos del universo y penetrará los ocultos misterios del alma. Mirando con el ojo de Dios percibirá dentro de cada átomo una puerta que le conducirá al estado de absoluta certeza.
El descubrirá en todas las cosas los misterios de la Revelación Divina y la Evidencia de una Manifestación Eterna.»
Baha U’llah
«Tú eres el espíritu que lo penetra todo: es tu Luz la que ilumina todos los corazones.
A través del Conocimiento del Gurú tu Luz brilla y te satisface: aquello que te satisface se convierte en tu adoración.»
Gurú Nanak
Con toda seguridad el Señor del Universo está AQUI y AHORA.
La respuesta a ¿Quién es? sólo la obtendremos como resultado de nuestro sincero deseo de encontrarle y entregarle nuestro amor. Ni siquiera es necesario ir a buscarlo a parajes lejanos, exóticos o secretos, de acuerdo a nuestras creencias o conceptos de lo que Él es o debe ser. Es mucho más fácil. Él ya nos conoce y está esperando que seamos lo suficientemente decididos y humildes como para reconocer que necesitamos ayuda y pedírsela sinceramente. Hemos de aceptar la necesidad de la guía de un Maestro que tome las riendas de nuestra vida, dado que rigurosamente hemos demostrado a través de miles y miles de ensayos durante los años que tenemos de vida, que somos incapaces de llevar nuestra vida a un estado permanente y consistente de dicha Real y continuamente renovada, imposible de cansarte o llevarte a la rutina. Ese Maestro esta en lo interno de cada quien. Al igual que la sed sólo es justificable debido a la existencia del agua para saciarla, y la función del hambre es asegurar que nutriremos el cuerpo con el alimento que con ese fin existe. Del mismo modo la innata búsqueda de la satisfacción no es una necesidad irrealizable, impuesta como una cruel condena perpetua.
Por el contrario, el hecho de que exista denota la evidencia de que ha de existir una experiencia capaz de saciar esta necesidad. Y necesariamente esta experiencia, por Su Gracia, existe hoy.
«Mora en tu Señor poniendo en Él toda tu mente, en completo silencio, con humildad y respeto...»
Sagrado Corán - VII

No hay comentarios:
Publicar un comentario